
Cuarzo transparente, lechoso y ahumado: en qué se diferencian y cómo elegirlo
El cuarzo forma cerca del 12% de la corteza terrestre y ocupa el segundo lugar en abundancia, justo detrás de los feldespatos. El mismo mineral está en la arena de la playa de Cádiz, dentro del cristal de un reloj de pulsera y en el colgante que brilla en el escaparate de una joyería. La diferencia entre el cristal de roca transparente, el cuarzo lechoso y el ahumado no está en la composición, idéntica en los tres, sino en lo que le pasó al cristal mientras crecía bajo tierra. Vamos a repasar la química, la geología y la historia de estas piedras, a aprender a distinguirlas del vidrio y de las imitaciones, y a entender qué tipo conviene para cada joya.
Qué es el cuarzo: composición, dureza, estructura
El cuarzo es dióxido de silicio, fórmula SiO2. Un átomo de silicio y dos de oxígeno, ordenados en una red tridimensional de tetraedros. Esa red determina casi todas las propiedades de la piedra.
Las características principales:
- Dureza 7 en la escala de Mohs. Es la referencia: el propio cuarzo define el séptimo peldaño de la escala. Raya el vidrio y el acero, pero cede ante el topacio, el corindón y el diamante. En la práctica esto significa que el cuarzo aguanta el polvo doméstico (las partículas de cuarzo del polvo son más blandas o iguales a él), pero una piedra más dura guardada en el mismo joyero le dejará una marca.
- Sistema cristalino trigonal (a menudo se escribe "clase trigonal trapezoédrica"). En la naturaleza el cuarzo crece en prismas de seis caras con una punta piramidal afilada, una forma difícil de confundir con otra.
- Densidad de unos 2,65 g/cm³. La piedra pesa más que el vidrio del mismo volumen y enfría la mano por su buena conductividad térmica.
- Óptica. El cuarzo es ópticamente uniáxico y positivo. Los índices de refracción rondan 1,544 y 1,553, la birrefringencia es débil (unos 0,009) y la dispersión es baja (0,013). Por eso el cristal de roca tallado da un brillo limpio y destellos de luz, pero no lanza chispas de colores como el diamante con su alta dispersión. El cuarzo incoloro y el lechoso no muestran pleocroísmo; el ahumado, uno muy leve.
- Sin exfoliación, fractura concoidea. El cuarzo es duro pero frágil: ante un golpe seco no se parte por un plano, se astilla formando las superficies curvas características. Dureza y tenacidad no son lo mismo.
- Piezoelectricidad. Al comprimir el cuarzo genera una carga eléctrica, y al aplicar una corriente alterna vibra de forma estable a su frecuencia propia. Por eso una lámina fina de cuarzo marca el ritmo de un reloj de cuarzo y la frecuencia de reloj en la electrónica. No tiene nada que ver con la "energía" de las joyas, pero el hecho es real e importante.
Los tres protagonistas son el mismo cuarzo monocristalino. La única diferencia es qué quedó atrapado dentro de la red y qué le hizo el tiempo.
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De dónde salen las tres variedades
El dióxido de silicio puro es incoloro y transparente. El color y la turbidez aparecen por impurezas, inclusiones y defectos de la red.
El cuarzo transparente (cristal de roca) es un cristal sin inclusiones de peso. La luz lo atraviesa casi sin pérdidas, de ahí su transparencia total.
El cuarzo lechoso se enturbia por una multitud de cavidades microscópicas llenas de agua y gas, atrapadas durante el crecimiento del cristal. Dispersan la luz como las burbujas más finas de un vidrio turbio. Es la variedad de cuarzo más común en la naturaleza, pero en joyería se valora menos por su opacidad. Las cavidades quedaron congeladas en la red para siempre: el cuarzo lechoso no se "aclarará" por sí solo con el tiempo.
El cuarzo ahumado recibe su color pardo grisáceo no de un colorante, sino de centros de color. La red siempre contiene un poco de aluminio que sustituye al silicio. Cuando el cristal yace millones de años en la roca junto a trazas de elementos radiactivos (potasio, uranio, torio) y recibe una irradiación natural suave, a esos nudos de aluminio se les arranca un electrón. Se forma un centro de hueco que absorbe parte de la luz visible y deja a la piedra su tono ahumado. Cuanto más fuerte y prolongada es la irradiación, más oscura es la piedra: del beige claro al casi negro (la variedad de un negro denso se llama morión). Al calentarse por encima de unos 300-400 grados los centros de color se destruyen y el cuarzo ahumado se aclara hasta quedar incoloro. La piedra en sí no es radiactiva: recibió su dosis hace mucho y no emite nada.
Geología: cómo y dónde se forma el cuarzo
El cuarzo cristaliza a partir de soluciones y fundidos calientes ricos en sílice. Lo más habitual es que crezca en vetas hidrotermales y en las cavidades (mioralas) de granitos y pegmatitas: agua caliente saturada de sílice se enfría despacio en una grieta de la roca y en las paredes crecen los cristales. Los cristales grandes y transparentes necesitan condiciones estables y muchos miles de años de crecimiento.
El cuarzo lechoso es común en las vetas de cuarzo y aparece prácticamente en todas partes. El ahumado es especialmente típico de las pegmatitas graníticas y las vetas alpinas, donde cerca hay rocas con radiactividad natural.
Las fuentes principales de cuarzo de calidad gema son conocidas:
- Brasil. El mayor proveedor de cuarzo transparente y ahumado, en los estados de Minas Gerais y Goiás.
- Madagascar. Cuarzo transparente y ahumado de gran calidad.
- Los Alpes suizos y franceses. Los hallazgos clásicos de cristal de roca y cuarzo ahumado en las fisuras de montaña.
- Estados Unidos. Arkansas es famoso por su cuarzo transparente, y hay yacimientos en Colorado.
- La Península Ibérica. En Galicia y en el Sistema Central español el cuarzo de veta es tan abundante que tiñe de blanco los muros y los caminos de monte.
Hay tanto cuarzo que se extrae por toneladas, tanto para la industria como para la joyería. Su abundancia es la razón de que sea barato: es cuestión de geología, no de calidad.
La historia del cuarzo en manos del ser humano
El cristal de roca ya se trabajaba en la Antigüedad. La propia palabra "cristal" viene del griego "krystallos" (hielo): los autores antiguos, incluido Plinio el Viejo, creían de verdad que el cristal de roca era hielo petrificado, congelado con tal fuerza que ya no se fundiría. Del cuarzo transparente se tallaban sellos, cuentas, vasijas y lentes.
En el antiguo Egipto el cuarzo se usaba para cuentas y amuletos; gracias a su resistencia química, las piezas de piedra de los enterramientos han llegado hasta nosotros sin perder el brillo. En época romana, de grandes bloques de cristal de roca se torneaban vasijas y sellos costosos, y tallar un material tan duro se consideraba la cumbre del oficio.
El apogeo de la talla del cristal de roca llegó en el Renacimiento y el Barroco. En Milán, Praga y Florencia trabajaban dinastías enteras de talladores de piedra; de bloques macizos de cuarzo transparente y ahumado hacían copas, jarras y monturas que decoraban con oro y esmalte. Una de esas piezas se muestra abajo.
Del cristal de roca también se torneaban esferas, para decorar interiores y como curiosidades ópticas. Una bola pulida con suavidad a partir de un solo bloque de cuarzo fue durante mucho tiempo un objeto caro y raro: encontrar un trozo transparente macizo del tamaño justo no es fácil.
El punto de inflexión en la comprensión del cuarzo llegó en 1880, cuando los hermanos Jacques y Pierre Curie describieron el efecto piezoeléctrico. Aquel descubrimiento convirtió el cuarzo de piedra bonita en material de ingeniería: las láminas de cuarzo fueron la base de los transmisores de radio, de los generadores de frecuencia precisos y, más tarde, de los relojes de cuarzo. Desde los años cuarenta se aprendió a cultivar cuarzo de forma artificial, por método hidrotermal, y hoy casi todo el cuarzo técnico es sintético.
Las variedades de cuarzo y sus diferencias
Cuarzo transparente (cristal de roca)
Incoloro, transparente, sin turbidez interior. Admite bien la talla: del cristal de roca se cortan facetas clásicas, talla brillante, cojín, ovalada, pera, además de formas que repiten el prisma natural. La piedra tallada da destellos limpios, pero ningún fuego de color, porque la dispersión del cuarzo es baja. Es un brillo sereno, "de hielo", no un fulgor de arcoíris.
Desde antiguo se confundió el cristal de roca con el diamante; al trasluz, una piedra bien tallada se le parece. Distinguirlos es sencillo: el diamante es bastante más duro y pesado (la densidad del diamante es 3,5 frente a 2,65 del cuarzo), y con lupa el cuarzo muestra aristas de las facetas algo redondeadas, mientras que las del diamante son afiladas. Más sobre las pruebas, abajo.
Cuarzo lechoso
El mismo cuarzo, pero turbio por las microcavidades de agua y gas. El grado de turbidez varía, de una bruma ligera a un blanco "azucarado" denso. La luz no lo atraviesa de lado a lado, sino que se dispersa con suavidad, así que el cuarzo lechoso no suele tallarse: se trabaja en cabujón o se enrolla en cuentas. En joyería queda bien con plata y oro blanco, que sostienen su tono blanco frío. El cuarzo lechoso, la variedad más común y barata, es un material frecuente para las pulseras de cuentas.
Cuarzo ahumado
Cuarzo pardo grisáceo con centros de color. El color es uniforme o zonado, del beige al casi negro morión. Con la luz se ve distinto según la fuente: con luz de día fría tira a gris, con una lámpara cálida a marrón. No es "magia", sino el espectro de la iluminación más el leve pleocroísmo. El cuarzo ahumado luce mucho tallado por la profundidad de su tono y queda bien en plata o en montura oscura. Lo principal en el cuidado: se decolora con el sol fuerte, porque la luz destruye poco a poco los centros de color. Tenemos un análisis aparte en el artículo sobre el cuarzo ahumado como piedra de enraizamiento.
Los parientes de color
El mismo dióxido de silicio con otras impurezas da toda una familia:
- Cuarzo rosa. Rosa pálido por microinclusiones y trazas de titanio y hierro; suele ser algo mate, se hace en cabujones y cuentas. Más en el artículo sobre el cuarzo rosa en joyería.
- Amatista. Cuarzo violeta; el color lo dan centros de color sobre hierro, surgidos bajo irradiación natural. Al sol directo la amatista se decolora, así que se guarda a la sombra.
- Citrino. Cuarzo amarillo; el natural es raro, y la mayor parte del mercado es amatista calentada hasta el amarillo (es tratamiento térmico, no una imitación).
- Ametrino. Cuarzo bicolor natural, donde la zona violeta y la amarilla conviven en un mismo cristal. Un análisis aparte en el artículo sobre el ametrino.
- Cuarzo rutilado ("cabellos de Venus"). Cuarzo transparente con agujas doradas o plateadas de rutilo dentro. Se aprecia por el dibujo de las inclusiones.
Tabla de diferencias
Al elegir una joya importan justamente las diferencias prácticas de los tres tipos principales: aspecto, transparencia, resistencia al sol y cuidado.
| Característica | Transparente | Lechoso | Ahumado |
|---|---|---|---|
| Dureza (Mohs) | 7 | 7 | 7 |
| Densidad, g/cm³ | ~2,65 | ~2,65 | ~2,65 |
| Color | Incoloro | Blanco, crema | Pardo, gris |
| Transparencia | hasta 100% | 20-60% | 30-70% |
| Origen del color | sin impurezas | microcavidades con agua/gas | centros de color sobre aluminio |
| Decoloración al sol | no | no | sí |
| Talla típica | facetada | cabujón, cuentas | facetada, a veces en bruto |
Tratamientos: lo que se hace al cuarzo con honestidad
El cuarzo es barato, así que se trata no para inflar el precio, sino para lograr colores y efectos que la naturaleza da poco. Esto es lo que se ve en el mercado y cómo entenderlo.
Irradiación para el tono ahumado. Cuarzo incoloro o claro con aluminio en la red puede irradiarse en un reactor o en un acelerador, y se oscurecerá hasta ahumado o morión por el mismo mecanismo que en la naturaleza. La piedra tras ese tratamiento es segura: no hay radiactividad residual en las muestras comerciales, y se comprueba antes de la venta. A simple vista no se distingue el ahumado natural del irradiado, y para llevarlo da igual: las propiedades son las mismas.
Calentado de citrino a partir de amatista. La mayor parte del cuarzo amarillo del mercado es amatista calentada a unos 400-500 grados: los centros de color violeta se destruyen y aflora un tono ferruginoso entre amarillo y naranja. Es una práctica antigua y honesta, no una imitación. Una señal de piedra calentada es a veces un matiz rojizo y zonas de color cerca de la punta del cristal.
Recubrimientos "místico" y "aura". El reflejo metálico de arcoíris sobre el cuarzo (se vende como "cuarzo místico", "cuarzo aura", "aura de ángel") es una finísima película de metal (oro, titanio, niobio) depositada al vacío sobre la superficie de la piedra. El cuarzo en sí es corriente, el efecto solo está en la superficie. La película es fina y se borra con arañazos y abrasivos, así que esas piedras se montan protegidas y se limpian con cuidado.
Teñido. El cuarzo lechoso barato o agrietado a veces se tiñe para hacerlo pasar por turquesa, lapislázuli u otra piedra de color. El tinte se mete en las grietas, así que el color desigual a lo largo de las vetas y las manchas en un algodón con alcohol delatan el teñido.
Relleno de grietas. En piedras grandes talladas las grietas a veces se impregnan con resina incolora para dar brillo. Con lupa esas zonas dan un reflejo plano "de vidrio" característico, distinto del brillo del propio cuarzo.
La regla principal: el vendedor debe declarar el tratamiento. La irradiación y el calentado no afectan al uso y se consideran normales; los recubrimientos y el teñido piden un cuidado delicado, y conviene preguntar por ellos sin rodeos.
Cómo elegir cuarzo para una joya
El cuarzo es barato, así que el sobreprecio va por el trabajo y la montura, no por la piedra. Esto es lo que hay que mirar para no equivocarse.
- Para el transparente elige una piedra sin grietas ni turbidez visibles: al trasluz debe estar limpia, con facetas nítidas y bien pulidas. Los "velos" pequeños y las películas de burbujas dentro son normales en el cuarzo, pero una grieta grande cerca de la superficie es un riesgo de astilla.
- Para el lechoso valora la uniformidad del tono: se aprecia un blanco denso y homogéneo, sin manchas grises ni amarilleo. El cabujón debe ser simétrico, con una cúpula lisa sin golpes.
- Para el ahumado fíjate en la uniformidad del color y pregunta por el tratamiento. Un morión barato demasiado negro a veces resulta ser vidrio calentado o cuarzo muy irradiado; un tono ahumado cálido y parejo luce más caro que el negro carbón.
- La talla importa más que el tamaño. El cuarzo tiene baja dispersión, así que todo el brillo depende de la calidad de la talla. Facetas torcidas y un pulido turbio matan la piedra incluso en bruto limpio. Gira la joya bajo una lámpara: el cuarzo bien tallado da destellos nítidos y parejos por toda la mesa.
- Comprueba el engaste. El cuarzo se astilla por la fractura, así que en un anillo o una pulsera (donde golpea contra las esquinas) es más seguro un engaste cerrado o semicerrado. Deja las garras abiertas para pendientes y colgantes, que sufren menos golpes.
- El tamaño no justifica el precio. El cuarzo grande es barato precisamente porque hay mucho en bruto. Si por un "cristal de roca" grande piden como por una piedra preciosa, es pagar de más por el marketing.
Cómo distinguir el cuarzo del vidrio y de las imitaciones
El cuarzo en sí se falsifica poco: es barato. Más a menudo se vende vidrio o plástico como cristal de roca, y se hace pasar el cuarzo lechoso por una piedra más valiosa. Unas pruebas sencillas:
- Calor y peso. El cuarzo enfría la mano y pesa más que el vidrio del mismo tamaño. El plástico es ligero y se calienta deprisa con la palma.
- Dureza. El cuarzo (dureza 7) raya el vidrio, pero no al revés. Si un "cristal" se raya con facilidad con un cuchillo de acero, lo más probable es que sea vidrio o plástico. Haz la prueba en una zona poco visible.
- Burbujas. En el vidrio se ven a menudo burbujas de gas redondas y a veces líneas en espiral del moldeado. En el cuarzo natural las inclusiones tienen otra forma: agujas, películas, cavidades de geometría irregular.
- Birrefringencia. A través del cuarzo transparente los contornos de un texto se desdoblan un poco en cierto ángulo (efecto débil). El vidrio no desdobla en absoluto.
- El cuarzo sintético es físicamente idéntico al natural: la misma fórmula, dureza y óptica. Solo se distingue por inclusiones específicas con lupa o en laboratorio. No afecta al uso ni a la durabilidad.
Cuidado y uso
La dureza 7 hace al cuarzo apto para el uso diario: no se raya con el polvo ni con la mayoría de las superficies domésticas. Pero es frágil, así que teme los golpes y los cambios bruscos.
- Limpieza. Agua tibia, jabón suave, un paño o cepillo blandos. Las pastas abrasivas y los cepillos duros no hacen falta, estropean el pulido de la montura y pueden rayar el metal. La sal marina y el agua clorada del baño se aclaran después con agua dulce.
- Golpes. No lo dejes caer sobre un suelo duro: por la fractura concoidea el cuarzo se astilla. Quítate los anillos al trabajar con las manos.
- Sol. El cuarzo ahumado y la amatista se decoloran con el sol fuerte, no los dejes mucho rato en el alféizar. El transparente y el lechoso resisten la luz.
- Calor. El cuarzo tolera un calor moderado, pero un cambio brusco de temperatura puede dar grietas internas, y un calor fuerte aclara la piedra ahumada. Quítate las joyas antes de la sauna.
- Guardado. Tenlo aparte de otras piedras, en una bolsita blanda o un compartimento: una piedra más dura al lado le dejará un arañazo, y el propio cuarzo rayará todo lo más blando que un siete.
- Montura. El cuarzo en sí resiste el agua, pero una montura barata puede oxidarse. Un engaste cerrado protege la piedra mejor en el uso diario que las garras abiertas.
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Simbolismo: en breve y sin promesas
Distintas tradiciones han atribuido al cuarzo muchos significados: el cristal de roca se asociaba con la claridad y la pureza, el lechoso con la calma y la maternidad, el ahumado con la firmeza y el "enraizamiento". En litoterapia y esoterismo aparece la idea de que el cuarzo "amplifica la energía" de otras piedras.
Conviene decirlo sin rodeos: no hay una acción física ni curativa probada detrás de esas propiedades. El cuarzo no cura, ni influye en el sueño, la tensión o el ánimo a través de la "energía". El efecto piezoeléctrico, tan citado, se manifiesta en circuitos electrónicos, no en el contacto de la piedra con la piel. Si alguien se siente mejor llevando su joya favorita, es el efecto psicológico normal del propio objeto, no una propiedad del mineral. El simbolismo se entiende mejor como contexto cultural y como motivo para elegir una piedra que guste, no como medicina.
Con qué llevar el cuarzo
Lo bueno del cuarzo es que no discute con ningún armario. Es una piedra neutra, así que se integra en cualquier conjunto en vez de imponerlo.
Para el día a día, tira de cuarzo transparente o lechoso en montura sencilla. Funciona como una joya casi invisible: una cadena fina con un colgante pequeño bajo una camiseta blanca, un jersey gris, una camisa vaquera. La piedra atrapa la luz al moverte y el conjunto cobra vida sin volverse de gala. Para la oficina va bien el cuarzo lechoso en plata: sereno, discreto, mantiene el tono profesional. Si buscas más sobriedad, elige monturas geométricas y limpias y una sola pieza cada vez.
Una salida de noche cambia la lógica. El cuarzo transparente facetado luce mejor que nada: con la luz destella como hielo, y junto a un escote abierto o de barco se ve caro. Con un vestido negro va el cuarzo ahumado en plata: una piedra oscura sobre metal claro da carácter y profundidad. Las telas pastel piden cuarzo lechoso; los tonos fríos intensos (esmeralda, granate, índigo) los gana el transparente.
Con los metales la regla es simple: la plata y el oro blanco van con los tres tipos y subrayan la naturaleza fría de la piedra. El oro amarillo es bonito con el transparente y el lechoso, pero con el ahumado dos tonos cálidos empiezan a discutir, así que el ahumado va mejor con plata o con metal oscuro. La superposición se monta con facilidad: una cadena fina con cuarzo más otra más larga sin piedra, o dos o tres anillos en una mano donde el cuarzo sigue siendo la única piedra visible.
Un colgante va cómodo en una cadena de 45-50 cm, para que la piedra repose sobre el pecho y no golpee la clavícula. Y no mezcles más de dos piedras en un mismo conjunto: el cuarzo suena mejor cuando nadie lo estorba.
Mitos sobre el cuarzo
Alrededor del cuarzo se han acumulado muchas leyendas. Parte se apoya en propiedades reales, parte en confusiones. Vamos a aclararlo con honestidad.
El cuarzo amplifica la energía de otras piedras. La idea creció a partir del descubrimiento de la piezoelectricidad en 1880, que el esoterismo trasladó al plano espiritual. No existe una "amplificación de energía" medible de la piedra vecina. El cuarzo es cómodo más bien porque es neutro: no aporta color propio y queda bien junto a cualquier piedra.
Cuanto más caro el cuarzo, más "fuerte" es. El precio del cuarzo lo fijan el trabajo, el metal y la rareza del ejemplar concreto, no la "fuerza". En una joya de plata el coste principal es el metal y la mano de obra, no la piedra.
El cuarzo lechoso se volverá transparente con el tiempo. Las cavidades de agua y gas quedaron congeladas en la red para siempre. El cuarzo lechoso seguirá siendo lechoso.
El cuarzo ahumado es radiactivo y peligroso. Recibió su color de una irradiación natural suave y antigua, pero no emite nada a un nivel peligroso. Llevarlo y guardarlo es seguro.
El cuarzo natural siempre es mejor que el sintético. El cuarzo sintético es físicamente idéntico al natural: la misma fórmula, dureza y óptica. La diferencia está en el origen, no en propiedades medibles.
Hay que "limpiar" el cuarzo todo el rato de la energía ajena. El mineral no tiene mecanismo de "absorción de energía". Basta con una limpieza normal de suciedad y polvo.
El "cuarzo aura" es una piedra mágica especial. El reflejo de arcoíris lo da una finísima película de metal depositada al vacío sobre cuarzo corriente. Es un tratamiento decorativo de superficie, no una variedad rara del mineral.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencian de fondo el cuarzo transparente, el lechoso y el ahumado?
Es un solo mineral, dióxido de silicio con dureza 7. El transparente es puro, el lechoso se enturbia por microcavidades de agua y gas, el ahumado se colorea por centros de color surgidos bajo una irradiación natural suave. La composición y la dureza son iguales en todos; solo cambian el aspecto y la resistencia al sol.
¿Qué tipo elegir para una joya de diario?
El transparente y el lechoso son versátiles y no se decoloran, así que sirven para el uso diario y los conjuntos claros. El ahumado es más expresivo y luce en joyas de noche, pero no conviene dejarlo mucho rato al sol fuerte.
¿Se puede llevar el cuarzo en la ducha y en la piscina?
La piedra en sí resiste el agua. El límite está en la montura: la plata 925 y el oro de calidad aguantan el agua, una aleación barata puede oxidarse. Tras el agua de mar, aclara la joya con agua dulce.
¿Cómo distinguir el cuarzo del vidrio?
El cuarzo es más frío al tacto y pesa más que el vidrio del mismo tamaño, raya el vidrio y no se raya con él. En el vidrio se ven a menudo burbujas de gas redondas, que el cuarzo natural no tiene.
¿Por qué el cuarzo es más barato que muchas otras piedras?
Por su abundancia: el cuarzo forma cerca del 12% de la corteza terrestre y se extrae en grandes volúmenes. El precio bajo es consecuencia de la abundancia, no de una calidad baja.
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¿De verdad se decolora el cuarzo ahumado?
Sí. La luz fuerte del sol destruye poco a poco los centros de color y la piedra se aclara. Por eso se guarda a la sombra y no se lleva días enteros bajo el sol directo.
¿Qué es el cuarzo "místico" o "aura"?
Es cuarzo corriente con una finísima película metálica depositada al vacío sobre la superficie, de ahí el reflejo de arcoíris. El efecto solo está por fuera, así que esa piedra se monta protegida y se limpia sin abrasivos, o la película se borra.
¿Con qué limpiar el cuarzo en casa?
Agua tibia, una gota de jabón suave, un paño o cepillo blandos. Los abrasivos, la química agresiva y el ultrasonido no hacen falta para joyas con grietas o inclusiones.
¿Es peligroso el cuarzo ahumado por la "radiación"?
No. Recibió su dosis en la naturaleza hace muchísimo y no la emite en cantidades significativas. Es una piedra segura de llevar.
En pocas palabras
El cuarzo transparente, el lechoso y el ahumado son un solo mineral, dióxido de silicio con dureza 7 en la escala de Mohs. El transparente es puro, el lechoso se enturbia por microinclusiones de agua y gas, el ahumado lo colorean centros de color surgidos bajo una irradiación natural suave. El cuidado es simple: limpieza suave, protección de los golpes y, en el ahumado, también del sol fuerte. El simbolismo de las distintas tradiciones se puede tener en mente como fondo cultural, pero la piedra conviene elegirla por su aspecto, su color y cómo encaja en la joya, porque eso es lo real y comprobable del cuarzo.
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Sobre Zevira
La colección de joyas de Zevira se construye en torno a la historia y la naturaleza de las piedras. Elegimos materiales y monturas para que cada joya dure mucho y luzca bien cada día.
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